Un mercado a dos velocidades
El Índice de Precios de la Vivienda del INE marcó en el primer trimestre de 2026 una subida interanual del 13,5% para la segunda mano, por encima del 9,1% de la obra nueva. La media nacional rozó los 2.823 euros por metro cuadrado en primavera, según idealista, un nuevo máximo que ya supera con holgura los niveles de la burbuja de 2007. La vivienda usada representa cerca del 87% de las operaciones que se cierran cada trimestre, así que prácticamente todo comprador acaba cruzando este camino.
El dato más llamativo es que el mercado avanza en dos velocidades. Las zonas más accesibles registran subidas por encima del 20% interanual, mientras que las grandes capitales empiezan a enfriarse: Madrid creció un 6,6% y la Comunidad de Madrid alcanzó los 5.455 euros/m² en julio, la cifra más alta del país. La diferencia regional es extrema, desde los 5.337 euros/m² de Baleares hasta los 1.083 euros/m² de Extremadura. Un piso medio de 80 metros cuadrados ya supera los 252.000 euros en España, unos 35.000 euros más que hace doce meses.
Las compraventas, eso sí, muestran signos de agotamiento: cayeron un 5,7% en el segundo trimestre y el INE registró 59.288 operaciones en junio, un repunte del 1,6% tras cinco meses consecutivos a la baja. Es la cifra más baja desde septiembre de 2024. Las hipotecas también se resienten, con 129.240 préstamos constituidos en el trimestre y un descenso del 3,3%. La combinación de precios elevados y un euríbor que ronda el 3% está empujando a muchas familias a posponer su decisión o a mirar hacia la periferia.
Qué tener en cuenta antes de firmar
La compra de una vivienda usada arrastra costes que muchos no calculan. El mayor es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que en la segunda mano paga el comprador y varía según la comunidad autónoma, normalmente entre el 6% y el 10%. En la Comunidad Valenciana el tipo general es del 9% desde junio de 2026. A eso se suman notaría (0,5–1%), registro de la propiedad (0,3–0,5%) y, si se contrata, un abogado (1–1,5%). La regla práctica: reservar entre un 10% y un 15% adicional sobre el precio anunciado.
El certificado de eficiencia energética es obligatorio para vender, y conviene leerlo con atención. Entre el 65% y el 70% del parque residencial español tiene calificación E, F o G, sobre todo edificios anteriores a 1980 sin aislamiento. Una letra mala no impide la compra, pero anticipa facturas de calefacción más altas o una reforma futura. En comunidades como Cataluña o Navarra se exige además la cédula de habitabilidad, un trámite que no siempre aparece en el anuncio y que conviene verificar antes de comprometerse.
Comparativa rápida por perfiles
| Perfil | Zonas recomendadas | Precio orientativo | Ventajas | Retos habituales |
|---|
| Primera vivienda familiar | Periferia de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura | Desde 1.000–1.500 €/m² en zonas accesibles | Precios inferiores a la media, mayor espacio | ITP alto, reformas pendientes, transporte |
| Inversor de alquiler | Valencia, Sevilla, Málaga, capitales medias | 1.800–2.700 €/m² según barrio | Demanda de alquiler estable, revalorización | Gestión de inquilinos, mantenimiento |
| Comprador extranjero | Costa Blanca, Costa del Sol, Baleares | 3.500–5.400 €/m² en zonas turísticas | Plusvalías turísticas, mercado consolidado | Requiere NIE, ITP elevado, verificación legal |
Pasos para acertar con la compra
Lo primero es pedir la nota simple en el Registro de la Propiedad. Cuesta unos pocos euros y revela si la vivienda tiene cargas, embargos o deudas pendientes. Muchos compradores se saltan este trámite y lo lamentan después.
En segundo lugar, conviene contratar una tasación independiente antes de negociar. La tasación hipotecaria del banco tiende a ser prudente, pero una valoración propia da argumentos sólidos para rebajar el precio en una zona donde el vendedor suele pedir un 10% más de lo razonable.
Después llega la arras y el contrato privado de compraventa. El contrato de arras penales suele implicar entregar entre un 5% y un 10% del precio como señal; si el comprador desiste, la pierde, y si el vendedor se echa atrás, debe devolver el doble. Conviene incluir cláusulas que protejan al comprador, como la condición suspensiva de obtención de hipoteca.
La firma ante notario cierra el proceso, pero no termina ahí. Hay que liquidar el ITP en la comunidad autónoma en un plazo de 30 días, inscribir la propiedad a nombre del nuevo titular y, si es el caso, solicitar la cédula de habitabilidad para dar de alta suministros como el agua o la electricidad.
Para quienes buscan economizar, el informe de idealista señala que los municipios más baratos de España están en Córdoba (Fuente Obejuna, 369 €/m²), Ciudad Real (Pedro Muñoz, 377 €/m²) o León (Bembibre, 441 €/m²). Comprar en estos pueblos exige asumir desplazamientos, pero permite entrar en el mercado con una inversión mucho menor. Es una opción cada vez más realista para familias que no quieren destinar más de la mitad de su sueldo a la hipoteca, algo que en San Sebastián exigiría 5.074 euros netos al mes y en Madrid 4.574.
Cerrar con cabeza
El mercado de segunda mano en España ofrece oportunidades reales, pero exige paciencia y números bien hechos. Los precios siguen subiendo en las zonas periféricas y asequibles, mientras las grandes capitales comienzan a estabilizarse. Ese cruce de tendencias abre una ventana para negociar: el comprador que llega con la nota simple revisada, una tasación independiente y un presupuesto que incluye el ITP y los gastos notariales tiene mucho más poder del que imagina.
La vivienda usada sigue siendo, además, la alternativa más razonable frente a una obra nueva que encadena subidas del 10% y que cada vez se concentra en menos promociones. Antes de firmar nada, conviene visitar el barrio a distintas horas, hablar con los vecinos y comprobar el certificado energético. Un piso con buena letra energética y sin cargas puede ahorrar miles de euros en los primeros años.
El mercado no va a regalar oportunidades eternamente. Los expertos del sector apuntan a una progresiva normalización de la actividad en los próximos meses, con precios que dejarán de crecer al ritmo actual. Para quien tiene ahorros, financiación clara y un perfil definido, este es un buen momento para mirar con calma, comparar entre comunidades y elegir la vivienda de reventa que mejor encaje con su bolsillo y su proyecto de vida.
Nota: Los datos de precios proceden de fuentes públicas como el INE, idealista, Fotocasa y el Colegio de Registradores. Los importes exactos de ITP y otros impuestos dependen de cada comunidad autónoma y conviene verificarlos en el momento de la compra.